domingo, 8 de septiembre de 2013

Navarra. Jaque, sin mate, a Yolanda Barcina

Si la crisis de Navarra fuese menor o reciente, poco importaría que la presidenta de su Gobierno, Yolanda Barcina, ningunee al Parlamento foral, ignore las decisiones de la mayoría y las acuse de ilegales. Ha abierto una nueva etapa de confrontación con todos y ha convertido la sentencia del Tribunal Supremo sobre las dietas de la CAN en un apoyo al descaro de lo que se ocultó. Sabe que el juego con la oposición trae avisos de “mate” en otoño, pero no podrá llegar al “jaque”. Antes, tumbará el tablero.
Todos tienen prisa para poner fin a la inestabilidad política que desde junio de 2011 azota Navarra. Con el “comienzo de curso”, todos han sacado del frigorífico los mensajes que guardaron antes de las vacaciones y, como entonces, el objetivo es común pero las estrategias para conseguirlo son diametralmente opuestas. Solo la sentencia del Tribunal Supremo, dando un repaso a la jueza decana de Pamplona a cuenta de las dietas de Caja Navarra, presenta un cambio de importancia en este tablero revuelto. Toda la oposición ha planteado “jaque” a Yolanda Barcina, algunos como puro farol, para que cambie de estrategia. Pero no habrá “mate”.

Yolanda Barcina, presidenta
del Gobierno de Navarra y UPN
(Foto EFE)
EL FIN DE LAS DIETAS
Con su decisión de cerrar el “caso dietas de la cam”, el Tribunal puso fin al primer acto sobre lo ocurrido en la entidad financiera, pero quedaban abiertas las lecciones políticas de esa resolución sobre la ética de lo que habían llevado a cabo las cabezas políticas de UPN y de la Caja en los últimos diez años. En su retorno a este tablero de ajedrez sin final de partida en que se ha convertido Navarra, la presidenta ya ha lanzado su mensaje particular con su particular manera de convertir la realidad en conveniencia: la decisión del alto Tribunal es un respaldo a la gestión realizada respecto a las dietas por los que la juez María Paz Benito decidió imputar; no hay, a su entender, doctrina alguna ni condena moral para el futuro sobre la forma de actuar cuando los políticos ocupan el poder y la dirección de una entidad financiera, si es que volviera a producirse una situación similar.

Lo cierto es que el Tribunal Supremo, seguramente sin pretenderlo, ha conseguido – y esta es la mayor consecuencia para el futuro- sacar ese asunto de la primera línea del debate político, donde se había convertido en el motivo principal de descrédito de la presidenta navarra y, en consecuencia, la petición unánime de que convocase elecciones anticipadas, ante su minoría parlamentaria y la censura unánime de toda la oposición, aunque la moción presentada por Bildu no prosperase. Queda de nuevo al descubierto el dato esencial de la vida política navarra: Yolanda Barcina no cuenta con ningún apoyo para gobernar salvo su propio partido –y esa es otra historia-; el Parlamento, donde la oposición había intentado levantar un castillo de legalidad y política frente al gobierno, es insuficiente como herramienta para el acoso a Yolanda Barcina y, finalmente, la jefa del gobierno ha convertido su autismo en estrategia política, para desesperación de propios y ajenos. La CAN, además de una historia negra de la vida económica y social de la Comunidad, no forma parte de la estrategia política posible para la oposición.

UPN: RUIDOS en los postres
Como indicaba Alberto Catalán a Zoom News antes del congreso de UPN, su misión como presidente del Parlamento es hacer que la vida interna de la institución funcione según sus normas y sin ruidos formales. Si en alguna ocasión se pretendió encontrar en el presidente un apoyo en la estrategia política contra Barcina, su mantenido silencio después del congreso regionalista le ha sacado de esa contienda, al menos públicamente.
Como toda UPN, sabe que la mayoría desunida que representa la oposición es la mejor tabla para bracear sobre las olas de la crisis y que, mientras eso ocurra, UPN se mantendrá inquieta pero pegada a su casilla del tablero. Barcina, desde el mismo congreso, no es líder en UPN pero será intocable a medio plazo desde dentro y, a corto plazo, no hay otra mayoría interna que le haga caerse del trono. Esa es la baza de Barcina, a pesar de los ruidos que se han escuchado en las comidas estivales, desde el primer plato hasta los postres.  

EL PARLAMENTO: LA PALANCA ROTA

La oposición ha intentado que el Parlamento se convirtiera en el tablero de esta partida que dura ya dos años. No se ha conseguido el triunfo que se buscaba trasladando al Parlamento los objetivos de la batalla política entre oposición y gobierno, pero es el único dato de normalidad de este último periodo porque, con mayor o menos habilidad, los grupos de oposición han dado cauce institucional a sus críticas e iniciativas y ha puesto blanco sobre negro que nadie en esa sede apoya a la pieza de la reina blanca y que la reina es sorda al Parlamento. De hecho, es evidente la conversión política del gobierno de Navarra en una herramienta ilegítima desde que perdió la mayoría y, además, antidemocrática desde el punto de vista del juego de poderes públicos.

SE BUSCA MARCA ABERTZALE
La izquierda abertzale es el alfil que se mueve de un lado a otro, a grandes saltos, con la libertad que le permite su juego de dos caras, el político y el social, y aprovechando la experiencia de tantos años de control de los movimientos ciudadanos que el resto de la izquierda dejó a su suerte. Hoy es Bildu, fundamentalmente, quien dirige ese juego del nacionalismo radical, pero mañana, si es necesario –y lo será por otros motivos- se cambiará el ropaje y pasará a ser cuerpo, que no alma, de Sortu.
Desde su papel como portavoz de NaBai en el Parlamento foral y como dirigente también de Aralar en Navarra y Euskadi, Patxi Zabaleta ha vuelto a recordar la fortaleza de la movilización social contra UPN en el caso de la CAN y ha sacado cabeza deseando el futuro cercano de la desaparición de ETA y el inmediato de la dimisión de Yolanda Barcina. Como Bildu, con quien Zabaleta hizo alianza para las elecciones vascas, sabe que el tiempo de espera hasta unas nuevas elecciones autonómicas, en 2014, le permitirá contribuir a la reconstrucción de una marca política y electoral común de toda la izquierda abertzale, con identidad propia en lo posible para el caso de Navarra, como Zabaleta reclama a quien le quiere escuchar.
Bildu parece dividida en varios grupos en el Parlamento foral, pero es la segunda fuerza en el de Euskadi, y hasta que dichas elecciones lleguen está por ver qué influencia tiene en su futuro este cambio de época de la izquierda más radical y abertzale y, especialmente, cómo inciden las decisiones o no de ETA sobre su propio futuro. Hoy por hoy, esta izquierda es el mayor azote de Barcina y UPN pero pone en evidencia su actual minoría y recuerda el recelo social sobre ellos cada vez que acusa al PSN de ser el causante de la política enquistada de Navarra.
El esfuerzo de Geroa Bai (antes miembros de NaBai) va a ser doble y no menor pese al empeño de su líder más conocida, Uxue Barkos, que hace de compás con su doble presencia en el Parlamento español y el Ayuntamiento de Pamplona. El círculo que quiere dibujar pasa por las alianzas con el centro izquierda, desde la fortaleza interna de los independientes integrados en Geroa. Ese futuro como alfil en el centro-izquierda pasa ineludiblemente por una IU estable en el panorama político navarro y el PSN-PSOE. Esta es la fórmula más al alcance de todos, la plataforma desde la que se quiere mover a Barcina de su casilla en el futuro de la partida.

Nada pasará hasta esa convocatoria electoral, porque Geroa Bai quiere crecer con los votos por encima del PSN-PSOE y de IU como marca electoral con mayor atractivo frente a los herederos de Batasuna. Juega a ser el epicentro de esa nueva mayoría y que UPN siga con su actual debilidad parlamentaria, si no mayor. Geroa Bai sabe, no obstante, que, salvo sorpresas, esa mayoría social alternativa necesitará convertirse en mayoría parlamentaria con el apoyo de Bildu, mañana Sortu, y la NaBai de Zabaleta, cualquiera que sea el resultado en el lado de la izquierda.

PSN-PSOE: NO habrá SORPRESAS

Hasta ahora la gran incógnita era la decisión que tomase el PSN-PSOE, quien vive aún con el reproche de haber sido expulsado por UPN del Gobierno. Si como dice su secretario general, Roberto Jiménez, fue un error entrar en ese Gobierno, más de un año después se ve abocado a asumir una realidad que no le gusta, en la que necesita mantener la imagen de equilibrio y bisagra para sortear su capacidad para tomar decisiones autónomas el marco político general del PSOE. Si el PSN-PSOE no cambia su estrategia, se convertirá en el don Tancredo de las charlotadas: Inmóvil, rodeado por un toro en movimiento que el graderío aplaude y que no premia la inmovilidad del sujeto, porque el tendido está acostumbrado a ver en la arena el juego de luces del valor y la prudencia.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Carlos Iturgaiz, el "angel perdido" del PP vasco

Quienes piensan que Carlos Iturgaiz es un verso suelto en el Partido Popular de Euskadi, corren el riesgo de minusvalorar la importancia de su lírica en un escenario interno como el de los populares y en el contexto de la desmadejada estrategia del partido del Gobierno de Mariano Rajoy respecto del País Vasco.
Conociendo los movimientos de la nueva presidenta del partido, Arantxa Quiroga, del secretario general, Iñaki Oyarzabal, y del alcalde de Álava, Jesús Maroto - y señalarles a ellos no quiere decir que sean las cabezas mas significativas del “poder popular” en el PP, pero si las más públicas-, es posible considerar que Iturgaiz sea un verso corto y rima asonante entre los restantes versos del poema popular dominante. Podría decirse lo mismo, que se equivocan, de quienes piensan que, en realidad, el expresidente del PP vasco busca su renovación como cabeza de lista en las próximas elecciones europeas de finales de mayo próximo, ante las dudas que puedan generarle en este sentido los corrimientos de escalafón que se han producido desde la decisión de Antonio Basagoiti de abandonar la presidencia del partido.
No es un mero dato biográfico que Iturgaiz fuera presidente del Partido Popular del País Vasco durante ocho años, que consiguiese situar por primera vez al PP como segunda fuerza parlamentaria al encabezar la candidatura en las elecciones autonómicas de 1998 y que lleva ocho años como eurodiputado. A pesar de los vientos que todo lo barren en la política española y del crónico cainismo con los dirigentes políticos españoles de cualquier color y talla, Carlos Iturgaiz no ha bajado de la montaña con las tablas de la ley pasadas a limpio para recordar al Partido Popular que “estoy aquí”.
Es cierto que ha vuelto hablando de la actitud y estrategia de que su partido puede seguir ante el cambio que ha significado para la vida de Euskadi el fin de la violencia de ETA; tan cierto como que su discurso está inflamado del discurso de Mayor Oreja, en activo, y María San Gil, retirada de la política. Lo uno y lo otro constituyen parte de la esencia de la personalidad de Carlos Iturgaiz, ya conocida. En este sentido, el retorno de parlamentario europeo a la actualidad es la vuelta a la plaza de la voz y el discurso broncos del Partido Popular que más apoyos consiguió y más esfuerzos para reconducirlo ha necesitado en los últimos años, especialmente los del mandato como presidente de Basagoiti.
Iturgaiz es el “ángel perdido” que describe Javier Sierra y da nombre a su novela: el que es capaz de comunicarse con la sociedad desde el comienzo de los tiempos y en los momentos históricos y transmite a través de una tabla y piedras mágicas toda la energía, el discurso, que iluminan la actuación de las personas y la resolución de los grandes dilemas. Sólo los poseedores de las antiguas piedras de la luz podrán conectarse con él. Carlos Iturgaiz conoce la evolución del País Vasco en estos últimos diez años, con un gobierno nacionalista y otro socialista apoyado desde fuera por el propio PP. Ha seguido el recorrido incompleto hasta la paz tras el silencio de las armas y ha observado con atención las razones y situaciones previas y las generadas por la renuncia de Basagoiti.
También ha vivido, con menor intervención directa, la designación “a lo Griñán” de la sucesora de Basagoiti, Arantxa Quiroga y cómo el Partido Popular ha procurado mirar en este caso hacia Burgos mientras ese cambio se producía con el estilo político menos democrático y menos respetuoso para todos.
Más allá del lenguaje, de su conveniencia de buscar frases que suenen a clavo en el pie, Iturgaiz viene a buscar respuestas públicas del PP a las tres grandes preguntas que aún no se han encontrado dado y, posiblemente, no se dará en muchos meses. Por qué se le hurtó al partido un congreso que resolviese de forma estatutaria la sucesión de Basagoiti, después del resultado electoral conseguido tras su apoyo al gobierno minoritario del lehendakari Patxi López. Cual es la estrategia del Partido Popular respecto de su interés prioritario en la salida del terrorismo, las víctimas y qué protagonismo se les va a dar en la resolución del conflicto en el marco futuro de la convivencia que se pueda plantear desde las instituciones, como el Parlamento. Y, finalmente, cual es la estrategia y el discurso del Gobierno de Mariano Rajoy y del Partido Popular respecto al papel a desarrollar por el PP vasco en esa etapa final de salida del terrorismo.
Con voces altisonantes o rimas de ripio, el expresidente Carlos Iturgaiz es el hilo que ha hilvanado los tres espacios de sombra actuales de la política del PP respecto a Euskadi: Cambios y jerarquías, discurso contra el terrorismo y protagonistas de la solución final y su vuelta, más que zaherir lo que el llama “las dos almas del PP vasco”, en realidad pone el foco sobre el riesgo de toda minoría de desaparecer o dejar de ser significante, cuando en el conjunto de España es el partido mayoritario y una de sus principales responsabilidades, el final de ETA, tiene tanto que ver con el futuro de Euskadi y cómo el PP decida conducirse de cara a ese final.
El abrazo de Rajoy a Arantxa Quiroga, pretendiendo reforzar con una foto el agujero de una designación sin capacidad de debate ni elección directa de los afiliados del PP, no ha cerrado esa extraña escalada al poder interno de quien llegó a ser en la anterior legislatura presidenta del Parlamento Vasco. Con un gobierno, el del PNV, que desde la minoría va lanzando lianas de encuentro con los demás partidos en aquellos temas que pueden tener para ellos más interés, Arantxa Quiroga busca el extremo de alguna para no quedar fuera del juego político vasco de este nuevo curso, porque sus escaños son pocos y la presidencia de la Diputación foral de Álava no es un contrapoder significativo, porque es el propio lehendakari Urkullu quien no va a poner en jaque a las Diputaciones por las aspiraciones del PSE-EE en cuanto a nuevos compromisos fiscales acordados en el Parlamento. Su nombramiento es su debilidad de partida  frente al bronco discurso de etapas anteriores –y que tantos seguidores parece tener en el PP-. Probablemente ahí sí que encuentre Iturgaiz diferencias de tono, más que de estrategia.
La procelosa política del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, respecto de los presos y las condiciones especiales que mantiene sobre el cumplimiento de las penas por terrorismo, dejan poco margen de juego al PP vasco, que es un convidado de piedra en esta estrategia del ministro, al que Rajoy deja hacer hasta que llegue el momento de plantear los pactos necesarios que den salida por parte de ETA y del Gobierno a este estéril y contraproducente impasse.
No es fácil preveer cual será el momento más oportuno para que llevarla a cabo, pero esa reflexión conjunta que Iturgaiz reclama entre las “dos almas” del PP vasco tendrá que llegar. No será para beneplátcito y satisfacción histórica del hosco discurso de Carlos Iturgaiz y Jaime Mayor Oreja, porque el ministro de Fernández Díaz busca ese galardón de cierre como premio exclusivo, pero sí servirá para dar un brochazo de normalidad a un proceso de elección interna que hizo saltar las alarmas hasta hacer que Carlos Iturgaiz bajase de la montaña para abroncar al PP en la llanura.

Publicado en Diario Noticias de Álava           3 de septiembre de 2013
http://www.noticiasdealava.com/2013/09/05/opinion/tribuna-abierta/el-39angel-perdido39-del-pp-vasco

martes, 27 de agosto de 2013

El increíble "SOS" gallego de Núñez Feijóo

Núñez Feijóo, el presidente de la Xunta de Galicia y líder del PP en esa Comunidad, ha convocado a los tres presidentes autonómicos anteriores (Fernández AlborGonzález Laxe y Pérez Touriño) para verse en este mes de septiembre y hablar de crisis. "Nadie puede quedarse en casa en estos momentos", dijo al anunciar la convocatoria en ese mini-cónclave gallego. Un órdago al que los expresidentes han contestado "sí" a sabiendas de que es un SOS en toda regla, y por eso van a acudir, pero que no podrá tener respuesta sólo en el ámbito de la Comunidad autónoma.
Desde el primer mandato del presidente Núñez Feijóo hasta hoy no han sido pocas las ocasiones en que hubiera tenido sentido convocar un cónclave de esa índole: todos los expresidentes vivos de Galicia reunidos en torno a la problemática que las crisis, esta u otras anteriores, generan. No es por echar miradas torcidas sobre coches pasados, pero Feijóo puede considerarse el presidente de la Xunta que menos respaldo ha concitado por su propia forma de entender la política. Pretendiendo ser la alternativa a una etapa histórica de Galicia y, afortunadamente superada, la del brasero del presidenteManuel Fraga, el actual presidente debió pensar que lo de gobernar es un paseo triunfal sobre las cabezas sumisas de Galicia, una vez colocados institucionalmente quienes podrían alterarle el día a día durante su gobernanza.
Entender que el papel de la oposición es una hoja escrita con valor para cuando se pueda llegar a gobernar, es un error de gran calibre porque las mandíbulas de cristal de unos cuando gobiernan serán las de otros cuando les sucedan, especialmente allí donde PP y PSdG tienen más fácil la posibilidad de ser los partidos de la alternancia.
Núñez Feijoo, el presidente de la Xunta de Galicia y líder del PP en esa Comunidad, ha convocado a los tres presidentes autonómicos anteriores (Fernández Albor, González Laxe y Pérez Touriño) para verse en este mes de septiembre y hablar de crisis. "Nadie puede quedarse en casa en estos momentos", dijo al anunciar la convocatoria en ese mini-cónclave gallego. Un órdago al que los expresidentes han contestado "sí" a sabiendas de que es un SOS en toda regla, y por eso van a acudir, pero que no podrá tener respuesta sólo en el ámbito de la Comunidad autónoma.

Desde el primer mandato del presidente Núñez Feijóo hasta hoy no han sido pocas las ocasiones en que hubiera tenido sentido convocar un cónclave de esa índole: todos los expresidentes vivos de Galicia reunidos en torno a la problemática que las crisis, esta u otras anteriores, generan. No es por echar miradas torcidas sobre coches pasados, pero Feijóo puede considerarse el presidente de la Xunta que menos respaldo ha concitado por su propia forma de entender la política. Pretendiendo ser la alternativa a una etapa histórica de Galicia y, afortunadamente superada, la del brasero del presidenteManuel Fraga, el actual presidente debió pensar que lo de gobernar es un paseo triunfal sobre las cabezas sumisas de Galicia, una vez colocados institucionalmente quienes podrían alterarle el día a día durante su gobernanza.
Entender que el papel de la oposición es una hoja escrita con valor para cuando se pueda llegar a gobernar, es un error de gran calibre porque las mandíbulas de cristal de unos cuando gobiernan serán las de otros cuando les sucedan, especialmente allí donde PP y PSdG tienen más fácil la posibilidad de ser los partidos de la alternancia.
(...)

Leer más en http://www.zoomnews.es/97687/actualidad/espana/sos-gallego-nunez-feijoo


Artículo publicado en http://www.zoomnews.es/      27 de agosto de 2013





domingo, 25 de agosto de 2013

El otoño del zaguero socialista

El delantero está condenado a ser protagonista primero en el juego de pelota en pareja y en política también. El delantero decide cómo y hacia donde sale la pelota, la ve venir de vuelta y escucha a la grada. Marca el estilo de juego y, si puede, de partido. Establece si ese punto se va a jugar en corto o por alto. Pero, en todo caso, el delantero es quien tiene la posibilidad de mover la pelota a su antojo y conveniencia y enseñarnos el arte de la filigrana de cintura. El PSE-EE no lo tiene fácil para hacerse notar en su papel de zaguero con el PNV.
Jugados ya todos los grandes campeonatos de pelota, hasta mediados de septiembre todo será torneos. Pasa en cualquier deporte y la política no lo es menos. Septiembre es la cita marcada por el Gobierno del PNV para las grandes cuestiones y para entonces ya habrán pasado nueve meses desde la designación de Iñigo Urkullu como lehendakari.

También es el tiempo que los socialistas han marcado con pintura brillante en lo que ya fijaron posición, como su permanencia o no en la Comisión por la Paz y la Convivencia que, de momento, sólo sostiene claramente el PNV y su secretario general, Jonan Fernández. Y subrayaron, más tímidamente, una línea de discusión común, la que Patxi López abrió con clarines y trompetas para construir un nuevo marco institucional en Euskadi que contribuyese a una mayor coordinación de las Diputaciones forales con el Gobierno y con el Parlamento en materia fiscal. Tímidamente remarcada porque, pese a institucionalizar los encuentros en cinco fotos de trabajo y capítulos diferentes, a esa estrategia socialista le espera un duro otoño: La dificultad de embridar políticas fiscales sensiblemente diferentes y la discusión de unos presupuestos generales que serán nuevos, los primeros nacionalistas de la nueva etapa y nuevos respecto de este camino siempre imprevisible que el PNV viene recorriendo con sus cuentas y las de Euskadi durante 2013.
(Leer completo en 
http://www.zoomnews.es/94774/actualidad/espana/patxi-lopez-busca-acuerdo-fiscal-urkullu-evitar-frio-oposicion)



Artículo publicado en http://www.zoomnews.es/          25 de agosto de 2013

miércoles, 21 de agosto de 2013

Hablando de Mario Onaindia con un gintonic en la mano *

Te das cuenta a veces de que, por mucho que quieras, no consigues saber cuanto necesitas, todo lo que los demás ya saben, para poder convivir con ellos como uno más. No por eso lo que sientes y piensas vale menos, pero crees estar compartiendo el significado de los días o los lugares y no; los demás conocen el entorno y el contexto y para ellos es un dato sin más cuando para ti ese dato es la clave de tantas cosas.
He estado aguardando hasta hoy para contarlo porque esa fecha si la controlo. Hace meses que venía siguiendo a Gaizka Fernández Soldevilla en las vísperas y en las presentaciones sucesivas de su libro “Héroes, heterodoxos y traidores. Historia de Euskadiko Ezkerra (1974-1994)”. También se podría haber titulado “La izquierda vasquista, de ETA al PSE-PSOE” o, como recordaba aquel reportaje, “Diez años sin Mario Onaindia”, los que ahora se cumplen, este mes de agosto de 2013. A Gaizka, cada vez que le he visto presentar su obra, le abruma tanto la cantidad de historia que se acumula en su cabeza como el reparo de resumir en 10 minutos cuanto hay escrito o investigado. También a Gaizka se le salta a la cara esa ternura del escritor cada vez que presenta un libro, como si fuese el primero siempre, y la del autor que ha enzarzado su búsqueda con sus sentimientos personales.
Esa tarde en Zarautz bajamos al sótano de aquel bar y cambió el escenario a sala de exposición, todo blanco, para volver a escuchar, por segunda vez en ese caso, cómo fueron los héroes de aquella aventura incierta llamada Euskadiko Ezquerra, por qué fueron heterodoxos cuando la violencia cegaba la idea y la política era fuego. Y por qué lo de traidores. Es difícil declarar un día que ya no somos presos de nuestra propia vida y que renunciar a ella es el heroísmo mayor, que incluso nuestros errores contribuyeron a llegar a aquí y que ahora podemos empezar a mirar hacia atrás reconociéndonos en lo que fuimos.
En aquel sótano-sala de exposición no dejaba de intimidarme la seriedad uniforme de cuantos habíamos acudido allí, al bar “Zazpi” (Siete), con un gintonic en la mano, un rato de espera ansiosa y la sonrisa constante de Esozi Leturiondo. Nadie pestañeaba cuando se oía decir que no ha habido un nacionalismo heterodoxo después de ETA poli-mili, que ”la VI” ni se acordó de las víctimas o que Euskadiko Ezkerra no se ha jubilado, sólo se ha ido desgranando en pequeñas utopías de aquella utopía mayor. Los “euskadikos”, decían, son héroes pequeños, no grandes patriotas y si aquella transición se hubiera hecho bien viviríamos mejor. Aquel fin extraño de Euskadiko Ezquerra en el seno del PSE fue, decían, el preludio de la ruptura posterior que tomó nombre de Lizarra.
Se hablaba de esas nanas para dormir niños que hablaban de la vuelta de un padre preso por “vuestro futuro” y se afirmaba que lo más reciente de Aiete es “la visión rosa de la violencia”. No se cree que nadie en Bildu esté aún inmerso en su propia transición democrática, sino ejercitándose para asumir la herencia. “Todo menos adjurar de su pasado”, decían que decía Pernando Barrena. En ese encuentro con la historia, allí, debajo de la barra del bar “Zazpi” de Zarautz, se tenia la seguridad de que la historia no se borrará a base de vecindad y olvido
A la derecha, Esozi Leturiondo, viuda de Mario Onaindia.
A su lado, Gaizka Fernández Soldevilla, hstoriador
Tal vez hubiera sido mejor saber, antes de entrar, que aquel bar era el “zulo” antiguo del debate, la vieja sede donde se trazaba el futuro desde un presente discutible y discutido, las paredes que cobijaron las mejores y las peores decisiones de Euskadiko Ezkerra, hasta su desaparición desde el éxito moral sobre la violencia. Fue mejor así, porque, al menos, nos permitió decir que el fin de EE en el PSE no era lo que EE quería o que los vientos centralistas saltan por encima del Nervión cada madrugada.
Se entiende todo mejor cuando escuchas decir cómo los “nuevos viejos traidores”, valga la expresión, se han recogido en Bildu. Cientos de muertos y heridos para conseguir lo mismo que perseguía Euskadiko Ezquerra y la renovación estratégica del desaparecido y nunca encontrado "Pertur": Practicar en la democracia aunque sea para destruirla, propugnaba.
Esa tarde algunos aprendimos que la intuición no se equivoca siempre, que aquellos votos perdidos de hace décadas buscaban un destino común, mientras en Euskadiko Ezkerra iban aprendiendo democracia el partido y la gente.
La aprobación del Estatuto de Guernika nos pilló bajando la Rambla de Catalunya, en Barcelona y en esa tarde de Zarautz aquel gintonic aguado nos ayudó a digerir que el Tzaspi, la Fundacion Mario Onaindia y la Casa del Pueblo del PSE-EE era todo uno, a fuer de hetorodoxia.

* En este fin de agosto se cumplen diez años de la muerte de Mario Onaindía.

domingo, 18 de agosto de 2013

La serpiente de verano de ETA

La inacción de los gobiernos nunca pasa desapercibida pero, en esta ocasión, la del PNV ha sido clamorosa hasta la puerta del mes de agosto y en lo que va transcurrido de este mes. Probablemente, porque esa postergada decisión sobre el marco económico que se venía negociando con el PSE-EE ha retirado del escenario el único tema de interés real, salvo la anunciada nueva estrategia del lehendakari Urkullu sobre el modelo territorial y su relación con el Estado. Y probablemente también, porque el único tema de preocupación común, el terrorismo, ya no contaba con el mismo interés para unos y otros como pudo comprobarse al derivar el PSE-EE hasta septiembre su permanencia o no en la Ponencia parlamentaria por la Paz y la Convivencia, la que el lehendakari socialista López le pasó como testigo a su sucesor nacionalista.
Con meses de antelación, porque es en noviembre cuando se cumplen dos años sin armas, ETA ha vuelto a un escenario político seco con la fuerza que suelen tener las serpientes de verano y ha ocupado todo el espacio libre en un tiempo en el que, sin las armas en la mesa, el País Vasco y Navarra parecían distintas. En esta ocasión, la banda terrorista no ha necesitado hacer ninguna comunicado para depositar en las aceras la serpiente de su escudo, el que crease el anarquista Félix Likiniano. Le ha valido con que se comenzaran a conocer los primeros rumores en las cárceles sobre las recomendaciones hechas a modo de conclusiones por el Foro de la Paz que Lokarri puso en pie en Bilbao y Pamplona. A partir de ese momento, finalizada la primavera, la respuesta a esa voluntad de hacer de puente entre todos se ha convertido en el ruido no esperado de un debate en el que ETA ha marcado el terreno y, a posteriori, toda la izquierda abertzale han salido a decir lo contrario con buenas maneras.
(........)
Artículo publicado en http://www.zoomnews.es/         16 agosto 2013

http://www.zoomnews.es/86507/actualidad/espana/serpiente-eta-recorre-agosto?cx_source=carrusel

jueves, 8 de agosto de 2013

Don Manuel

Tenía por costumbre no dejar hablar de él fuera de la mesa, donde se encogía hasta convertirse en uno más. Apartaba las migas del mantel a un lado sin rozar aquellos puños de camisa, dobles, que alguna vez llevaron gemelos y fueron de otro: inmaculados, llenos de finos hilos blancos en el borde que contaban lavadas a cientos y lejías por litro entre unos puños de mujer para casi todos desconocida. Comía despacio, deshaciendo el pescado con las manos como si estuviese preparando los trozos de la hostia blanca para dar la comunión. Hasta eso era una parte de su hábito, de su rito colectivo, siempre con ese “todos los demás” en la boca que nunca le incluía a él por voluntad propia.
Te desengañaba todas las teorías sobre la púrpura y el boato de la iglesia que solfeábamos con la rojería a flor de piel cuando llegabas a la puerta de la casa del cura, al lado de la iglesia de los Remedios, un banco de madera, una mesa de despacho, una silla y una cama de 90 en un lugar recogido era todo, como aquellas casas de maestro de los años 50, con el brillo chillón del pino barnizado. Allí, alrededor de esa mesa, se agolpaban todas las historias silenciadas de Estepona, la suya incluida, ahora si, del sueldo que daba a una familia para que sus dos hijos estudiasen a cambio de lavarle y plancharle la ropa, y le pusieran en condiciones esas botas de media caña que alguien le regaló para invierno y verano
Ya lo conocían bien, sabía cómo era. Desde aquella noche que se enfrentó al obispo de Málaga y durante semanas  intentó hacerle la vida imposible desde la COPE por negarse a decir la misa del aniversario de la muerte de José Antonio, ya muerto Franco. Una noche entera escuchando los portazos de los coches de policía que no pudieron mostrar de otra manera su saña. Poco tiempo antes era la compañia fija de los camioneros malagueños en su huelga salvaje. Camino de la cárcel, como uno más del piquete, se alegraba de “disponer de más tiempo para leer esa nueva Biblia que me han enviado”.
Elegido el pescado de los cubos en Casa Antonio, en la playa de Sabinillas, don Manuel esperaba el plato mientras desmigaba el pan y hablaba de esa universidad que Málaga necesita para darle una salida al menos cultural a la gente del paro, el mal periódico del mar y el permanente de la tierra. No era suficiente haber creado un barrio, el barrio del Cristo, para pescadores ni rezar durante cincuenta años en aquella iglesia del alto del pueblo, rosario de geranios reventones arriba por las esquinas. Un sueldo de cura no era nada frente a esa realidad, ni la palabra de la misa el bálsamo de fierabrás debajo de ese cristo suspendido, desnudo, sobre el altar, una piedra desnuda dentro de una iglesia encalada hasta hacer daño a los ojos y sin una imagen que te distraiga de la historia principal, la de aquel colgado hacia el que don Manuel levantaba las manos pidiendo ayuda.
Con un pie en la parroquia y otro en la vida, don Manuel era el resumen de aquella ideología de la Izquierda Democrática de Ruiz Jiménez de tan poco éxito, salvo el personal, o la preocupación reciente que se veía en los ojos de Pepe Chamizo, que ya no es Defensor del Pueblo desde un cargo de esa Andalucía que por arriba viaja a la deriva y por debajo va juntando como puede los pedazos de una vida normal tan imposible. Todos ellos tuvieron o tienen ese toque pausado, ese gesto reflexivo antes de que la palabra salga. Uno, don Joaquín, quería que la iglesia, como la de la COPE DE entonces y ahora, formase parte del gobierno de la democracia diaria. Otro, don Manuel, le preocupaba el dia a día y contar con Dios aunque no con la Iglesia. Y otro, don José, Pepe, ocupó un despacho desde el que lanzar dardos a la política que no creía en dios ni la iglesia o abusaba de su nombre en vano.

Don Manuelnos guió por ese callejón del bienmesabe de Estepona y en cada puesto había un adiós, como una oración diaria en voz baja
El sol traicionero de aquella tarde te llevaba calle arriba hasta los Remedios. Doraba los rayos sobre el lomo negro de esa escultura en hierro, la de un cura negro de cara inexpresiva y sotana al viento. Sotana, ausencia, puños nuevos… A los hombres a veces nos cuesta entender las obras de otros hombres. Pero cuesta más aún entender el desconocimiento.