martes, 27 de agosto de 2013

El increíble "SOS" gallego de Núñez Feijóo

Núñez Feijóo, el presidente de la Xunta de Galicia y líder del PP en esa Comunidad, ha convocado a los tres presidentes autonómicos anteriores (Fernández AlborGonzález Laxe y Pérez Touriño) para verse en este mes de septiembre y hablar de crisis. "Nadie puede quedarse en casa en estos momentos", dijo al anunciar la convocatoria en ese mini-cónclave gallego. Un órdago al que los expresidentes han contestado "sí" a sabiendas de que es un SOS en toda regla, y por eso van a acudir, pero que no podrá tener respuesta sólo en el ámbito de la Comunidad autónoma.
Desde el primer mandato del presidente Núñez Feijóo hasta hoy no han sido pocas las ocasiones en que hubiera tenido sentido convocar un cónclave de esa índole: todos los expresidentes vivos de Galicia reunidos en torno a la problemática que las crisis, esta u otras anteriores, generan. No es por echar miradas torcidas sobre coches pasados, pero Feijóo puede considerarse el presidente de la Xunta que menos respaldo ha concitado por su propia forma de entender la política. Pretendiendo ser la alternativa a una etapa histórica de Galicia y, afortunadamente superada, la del brasero del presidenteManuel Fraga, el actual presidente debió pensar que lo de gobernar es un paseo triunfal sobre las cabezas sumisas de Galicia, una vez colocados institucionalmente quienes podrían alterarle el día a día durante su gobernanza.
Entender que el papel de la oposición es una hoja escrita con valor para cuando se pueda llegar a gobernar, es un error de gran calibre porque las mandíbulas de cristal de unos cuando gobiernan serán las de otros cuando les sucedan, especialmente allí donde PP y PSdG tienen más fácil la posibilidad de ser los partidos de la alternancia.
Núñez Feijoo, el presidente de la Xunta de Galicia y líder del PP en esa Comunidad, ha convocado a los tres presidentes autonómicos anteriores (Fernández Albor, González Laxe y Pérez Touriño) para verse en este mes de septiembre y hablar de crisis. "Nadie puede quedarse en casa en estos momentos", dijo al anunciar la convocatoria en ese mini-cónclave gallego. Un órdago al que los expresidentes han contestado "sí" a sabiendas de que es un SOS en toda regla, y por eso van a acudir, pero que no podrá tener respuesta sólo en el ámbito de la Comunidad autónoma.

Desde el primer mandato del presidente Núñez Feijóo hasta hoy no han sido pocas las ocasiones en que hubiera tenido sentido convocar un cónclave de esa índole: todos los expresidentes vivos de Galicia reunidos en torno a la problemática que las crisis, esta u otras anteriores, generan. No es por echar miradas torcidas sobre coches pasados, pero Feijóo puede considerarse el presidente de la Xunta que menos respaldo ha concitado por su propia forma de entender la política. Pretendiendo ser la alternativa a una etapa histórica de Galicia y, afortunadamente superada, la del brasero del presidenteManuel Fraga, el actual presidente debió pensar que lo de gobernar es un paseo triunfal sobre las cabezas sumisas de Galicia, una vez colocados institucionalmente quienes podrían alterarle el día a día durante su gobernanza.
Entender que el papel de la oposición es una hoja escrita con valor para cuando se pueda llegar a gobernar, es un error de gran calibre porque las mandíbulas de cristal de unos cuando gobiernan serán las de otros cuando les sucedan, especialmente allí donde PP y PSdG tienen más fácil la posibilidad de ser los partidos de la alternancia.
(...)

Leer más en http://www.zoomnews.es/97687/actualidad/espana/sos-gallego-nunez-feijoo


Artículo publicado en http://www.zoomnews.es/      27 de agosto de 2013





domingo, 25 de agosto de 2013

El otoño del zaguero socialista

El delantero está condenado a ser protagonista primero en el juego de pelota en pareja y en política también. El delantero decide cómo y hacia donde sale la pelota, la ve venir de vuelta y escucha a la grada. Marca el estilo de juego y, si puede, de partido. Establece si ese punto se va a jugar en corto o por alto. Pero, en todo caso, el delantero es quien tiene la posibilidad de mover la pelota a su antojo y conveniencia y enseñarnos el arte de la filigrana de cintura. El PSE-EE no lo tiene fácil para hacerse notar en su papel de zaguero con el PNV.
Jugados ya todos los grandes campeonatos de pelota, hasta mediados de septiembre todo será torneos. Pasa en cualquier deporte y la política no lo es menos. Septiembre es la cita marcada por el Gobierno del PNV para las grandes cuestiones y para entonces ya habrán pasado nueve meses desde la designación de Iñigo Urkullu como lehendakari.

También es el tiempo que los socialistas han marcado con pintura brillante en lo que ya fijaron posición, como su permanencia o no en la Comisión por la Paz y la Convivencia que, de momento, sólo sostiene claramente el PNV y su secretario general, Jonan Fernández. Y subrayaron, más tímidamente, una línea de discusión común, la que Patxi López abrió con clarines y trompetas para construir un nuevo marco institucional en Euskadi que contribuyese a una mayor coordinación de las Diputaciones forales con el Gobierno y con el Parlamento en materia fiscal. Tímidamente remarcada porque, pese a institucionalizar los encuentros en cinco fotos de trabajo y capítulos diferentes, a esa estrategia socialista le espera un duro otoño: La dificultad de embridar políticas fiscales sensiblemente diferentes y la discusión de unos presupuestos generales que serán nuevos, los primeros nacionalistas de la nueva etapa y nuevos respecto de este camino siempre imprevisible que el PNV viene recorriendo con sus cuentas y las de Euskadi durante 2013.
(Leer completo en 
http://www.zoomnews.es/94774/actualidad/espana/patxi-lopez-busca-acuerdo-fiscal-urkullu-evitar-frio-oposicion)



Artículo publicado en http://www.zoomnews.es/          25 de agosto de 2013

miércoles, 21 de agosto de 2013

Hablando de Mario Onaindia con un gintonic en la mano *

Te das cuenta a veces de que, por mucho que quieras, no consigues saber cuanto necesitas, todo lo que los demás ya saben, para poder convivir con ellos como uno más. No por eso lo que sientes y piensas vale menos, pero crees estar compartiendo el significado de los días o los lugares y no; los demás conocen el entorno y el contexto y para ellos es un dato sin más cuando para ti ese dato es la clave de tantas cosas.
He estado aguardando hasta hoy para contarlo porque esa fecha si la controlo. Hace meses que venía siguiendo a Gaizka Fernández Soldevilla en las vísperas y en las presentaciones sucesivas de su libro “Héroes, heterodoxos y traidores. Historia de Euskadiko Ezkerra (1974-1994)”. También se podría haber titulado “La izquierda vasquista, de ETA al PSE-PSOE” o, como recordaba aquel reportaje, “Diez años sin Mario Onaindia”, los que ahora se cumplen, este mes de agosto de 2013. A Gaizka, cada vez que le he visto presentar su obra, le abruma tanto la cantidad de historia que se acumula en su cabeza como el reparo de resumir en 10 minutos cuanto hay escrito o investigado. También a Gaizka se le salta a la cara esa ternura del escritor cada vez que presenta un libro, como si fuese el primero siempre, y la del autor que ha enzarzado su búsqueda con sus sentimientos personales.
Esa tarde en Zarautz bajamos al sótano de aquel bar y cambió el escenario a sala de exposición, todo blanco, para volver a escuchar, por segunda vez en ese caso, cómo fueron los héroes de aquella aventura incierta llamada Euskadiko Ezquerra, por qué fueron heterodoxos cuando la violencia cegaba la idea y la política era fuego. Y por qué lo de traidores. Es difícil declarar un día que ya no somos presos de nuestra propia vida y que renunciar a ella es el heroísmo mayor, que incluso nuestros errores contribuyeron a llegar a aquí y que ahora podemos empezar a mirar hacia atrás reconociéndonos en lo que fuimos.
En aquel sótano-sala de exposición no dejaba de intimidarme la seriedad uniforme de cuantos habíamos acudido allí, al bar “Zazpi” (Siete), con un gintonic en la mano, un rato de espera ansiosa y la sonrisa constante de Esozi Leturiondo. Nadie pestañeaba cuando se oía decir que no ha habido un nacionalismo heterodoxo después de ETA poli-mili, que ”la VI” ni se acordó de las víctimas o que Euskadiko Ezkerra no se ha jubilado, sólo se ha ido desgranando en pequeñas utopías de aquella utopía mayor. Los “euskadikos”, decían, son héroes pequeños, no grandes patriotas y si aquella transición se hubiera hecho bien viviríamos mejor. Aquel fin extraño de Euskadiko Ezquerra en el seno del PSE fue, decían, el preludio de la ruptura posterior que tomó nombre de Lizarra.
Se hablaba de esas nanas para dormir niños que hablaban de la vuelta de un padre preso por “vuestro futuro” y se afirmaba que lo más reciente de Aiete es “la visión rosa de la violencia”. No se cree que nadie en Bildu esté aún inmerso en su propia transición democrática, sino ejercitándose para asumir la herencia. “Todo menos adjurar de su pasado”, decían que decía Pernando Barrena. En ese encuentro con la historia, allí, debajo de la barra del bar “Zazpi” de Zarautz, se tenia la seguridad de que la historia no se borrará a base de vecindad y olvido
A la derecha, Esozi Leturiondo, viuda de Mario Onaindia.
A su lado, Gaizka Fernández Soldevilla, hstoriador
Tal vez hubiera sido mejor saber, antes de entrar, que aquel bar era el “zulo” antiguo del debate, la vieja sede donde se trazaba el futuro desde un presente discutible y discutido, las paredes que cobijaron las mejores y las peores decisiones de Euskadiko Ezkerra, hasta su desaparición desde el éxito moral sobre la violencia. Fue mejor así, porque, al menos, nos permitió decir que el fin de EE en el PSE no era lo que EE quería o que los vientos centralistas saltan por encima del Nervión cada madrugada.
Se entiende todo mejor cuando escuchas decir cómo los “nuevos viejos traidores”, valga la expresión, se han recogido en Bildu. Cientos de muertos y heridos para conseguir lo mismo que perseguía Euskadiko Ezquerra y la renovación estratégica del desaparecido y nunca encontrado "Pertur": Practicar en la democracia aunque sea para destruirla, propugnaba.
Esa tarde algunos aprendimos que la intuición no se equivoca siempre, que aquellos votos perdidos de hace décadas buscaban un destino común, mientras en Euskadiko Ezkerra iban aprendiendo democracia el partido y la gente.
La aprobación del Estatuto de Guernika nos pilló bajando la Rambla de Catalunya, en Barcelona y en esa tarde de Zarautz aquel gintonic aguado nos ayudó a digerir que el Tzaspi, la Fundacion Mario Onaindia y la Casa del Pueblo del PSE-EE era todo uno, a fuer de hetorodoxia.

* En este fin de agosto se cumplen diez años de la muerte de Mario Onaindía.

domingo, 18 de agosto de 2013

La serpiente de verano de ETA

La inacción de los gobiernos nunca pasa desapercibida pero, en esta ocasión, la del PNV ha sido clamorosa hasta la puerta del mes de agosto y en lo que va transcurrido de este mes. Probablemente, porque esa postergada decisión sobre el marco económico que se venía negociando con el PSE-EE ha retirado del escenario el único tema de interés real, salvo la anunciada nueva estrategia del lehendakari Urkullu sobre el modelo territorial y su relación con el Estado. Y probablemente también, porque el único tema de preocupación común, el terrorismo, ya no contaba con el mismo interés para unos y otros como pudo comprobarse al derivar el PSE-EE hasta septiembre su permanencia o no en la Ponencia parlamentaria por la Paz y la Convivencia, la que el lehendakari socialista López le pasó como testigo a su sucesor nacionalista.
Con meses de antelación, porque es en noviembre cuando se cumplen dos años sin armas, ETA ha vuelto a un escenario político seco con la fuerza que suelen tener las serpientes de verano y ha ocupado todo el espacio libre en un tiempo en el que, sin las armas en la mesa, el País Vasco y Navarra parecían distintas. En esta ocasión, la banda terrorista no ha necesitado hacer ninguna comunicado para depositar en las aceras la serpiente de su escudo, el que crease el anarquista Félix Likiniano. Le ha valido con que se comenzaran a conocer los primeros rumores en las cárceles sobre las recomendaciones hechas a modo de conclusiones por el Foro de la Paz que Lokarri puso en pie en Bilbao y Pamplona. A partir de ese momento, finalizada la primavera, la respuesta a esa voluntad de hacer de puente entre todos se ha convertido en el ruido no esperado de un debate en el que ETA ha marcado el terreno y, a posteriori, toda la izquierda abertzale han salido a decir lo contrario con buenas maneras.
(........)
Artículo publicado en http://www.zoomnews.es/         16 agosto 2013

http://www.zoomnews.es/86507/actualidad/espana/serpiente-eta-recorre-agosto?cx_source=carrusel

jueves, 8 de agosto de 2013

Don Manuel

Tenía por costumbre no dejar hablar de él fuera de la mesa, donde se encogía hasta convertirse en uno más. Apartaba las migas del mantel a un lado sin rozar aquellos puños de camisa, dobles, que alguna vez llevaron gemelos y fueron de otro: inmaculados, llenos de finos hilos blancos en el borde que contaban lavadas a cientos y lejías por litro entre unos puños de mujer para casi todos desconocida. Comía despacio, deshaciendo el pescado con las manos como si estuviese preparando los trozos de la hostia blanca para dar la comunión. Hasta eso era una parte de su hábito, de su rito colectivo, siempre con ese “todos los demás” en la boca que nunca le incluía a él por voluntad propia.
Te desengañaba todas las teorías sobre la púrpura y el boato de la iglesia que solfeábamos con la rojería a flor de piel cuando llegabas a la puerta de la casa del cura, al lado de la iglesia de los Remedios, un banco de madera, una mesa de despacho, una silla y una cama de 90 en un lugar recogido era todo, como aquellas casas de maestro de los años 50, con el brillo chillón del pino barnizado. Allí, alrededor de esa mesa, se agolpaban todas las historias silenciadas de Estepona, la suya incluida, ahora si, del sueldo que daba a una familia para que sus dos hijos estudiasen a cambio de lavarle y plancharle la ropa, y le pusieran en condiciones esas botas de media caña que alguien le regaló para invierno y verano
Ya lo conocían bien, sabía cómo era. Desde aquella noche que se enfrentó al obispo de Málaga y durante semanas  intentó hacerle la vida imposible desde la COPE por negarse a decir la misa del aniversario de la muerte de José Antonio, ya muerto Franco. Una noche entera escuchando los portazos de los coches de policía que no pudieron mostrar de otra manera su saña. Poco tiempo antes era la compañia fija de los camioneros malagueños en su huelga salvaje. Camino de la cárcel, como uno más del piquete, se alegraba de “disponer de más tiempo para leer esa nueva Biblia que me han enviado”.
Elegido el pescado de los cubos en Casa Antonio, en la playa de Sabinillas, don Manuel esperaba el plato mientras desmigaba el pan y hablaba de esa universidad que Málaga necesita para darle una salida al menos cultural a la gente del paro, el mal periódico del mar y el permanente de la tierra. No era suficiente haber creado un barrio, el barrio del Cristo, para pescadores ni rezar durante cincuenta años en aquella iglesia del alto del pueblo, rosario de geranios reventones arriba por las esquinas. Un sueldo de cura no era nada frente a esa realidad, ni la palabra de la misa el bálsamo de fierabrás debajo de ese cristo suspendido, desnudo, sobre el altar, una piedra desnuda dentro de una iglesia encalada hasta hacer daño a los ojos y sin una imagen que te distraiga de la historia principal, la de aquel colgado hacia el que don Manuel levantaba las manos pidiendo ayuda.
Con un pie en la parroquia y otro en la vida, don Manuel era el resumen de aquella ideología de la Izquierda Democrática de Ruiz Jiménez de tan poco éxito, salvo el personal, o la preocupación reciente que se veía en los ojos de Pepe Chamizo, que ya no es Defensor del Pueblo desde un cargo de esa Andalucía que por arriba viaja a la deriva y por debajo va juntando como puede los pedazos de una vida normal tan imposible. Todos ellos tuvieron o tienen ese toque pausado, ese gesto reflexivo antes de que la palabra salga. Uno, don Joaquín, quería que la iglesia, como la de la COPE DE entonces y ahora, formase parte del gobierno de la democracia diaria. Otro, don Manuel, le preocupaba el dia a día y contar con Dios aunque no con la Iglesia. Y otro, don José, Pepe, ocupó un despacho desde el que lanzar dardos a la política que no creía en dios ni la iglesia o abusaba de su nombre en vano.

Don Manuelnos guió por ese callejón del bienmesabe de Estepona y en cada puesto había un adiós, como una oración diaria en voz baja
El sol traicionero de aquella tarde te llevaba calle arriba hasta los Remedios. Doraba los rayos sobre el lomo negro de esa escultura en hierro, la de un cura negro de cara inexpresiva y sotana al viento. Sotana, ausencia, puños nuevos… A los hombres a veces nos cuesta entender las obras de otros hombres. Pero cuesta más aún entender el desconocimiento.


sábado, 3 de agosto de 2013

Navarra: Mucho más que una guerra de tronos

Lo anunciaba hace pocos días Uxue Barkos, líder de Geroa Bai, vaticinando lo que probablemente pasaría el martes 6 en el Parlamento de Navarra: El Gobierno iba a rechazar una proposición de ley que cuenta con el apoyo de todos los grupos, a excepción de UPN y PP, y que persigue blindar los puestos de trabajo en las empresas públicas navarras que serán sometidas a reestructuración en el plan de ajuste del Gobierno Barcina. Barkos no conocía aún la decisión del Tribunal Supremo de archivar la causa abierta en Pamplona por la juez Benito por el caso de las dietas de la Permanente en la CAN, pero advertía de que la estrategia del Gobierno navarro, en minoría, era la de la confrontación con la mayoría parlamentaria, como así se pudo comprobar.
Uxúe Barkos, lider de Geroa Bai (Navarra)
Le preocupaba que esta especie de guerra de tronos entre el Parlamento foral y el gobierno acabe sin que se haya perfilado una alternativa existiendo ya una mayoría parlamentaria claramente en contra de ese actual gobierno de UPN. “Me da miedo –decía Uxue- una izquierda que no es capaz de demostrar a la sociedad que se puede cambiar desde una mayoría progresista y, además, no estaremos atendiendo las necesidades de la sociedad”.
Durante los últimos meses, ese confrontación se ha mantenido para desprestigio de los políticos pero en ese segundo nivel razonable porque se esperaba que el problema de fondo fuera resuelto por lo que parecía una más que probable imputación de la presidenta del Gobierno foral. Un problema de fondo, dicho sea de paso, que no es sino el mantenimiento de un gobierno deslegitimado en el Parlamento y sin aquel sustento social y político que le permitió constituirse hace dos años pero que decidió deshacer ahora hace casi catorce meses ya a través de un golpe político interno que, a estas alturas, nadie entiende por qué no ha traído la consecuencia lógica de su dimisión.
Archivada la causa contra la presidenta, y pasadas las primeras jornadas de exaltación personal y partidaria, el Gobierno ha anunciado ya que, ahora más que nunca, nada había cambiado y que, por tanto, rechazaría dicha proposición de ley. Es el propio Gobierno foral el que vuelve a recordar que el Parlamento de Navarra se ha convertido, a sus efectos, en un órgano enojoso pero sin consecuencias sobre su capacidad de decidir. Que los acuerdos mayoritarios, de cualquier índole, formarán parte de la historia archivada pero el Gobierno no se siente obligado a cumplirlos. Que el poder legislativo de Navarra forma parte del cuarto de insignias forales a respetar pero que la democracia también tiene estas cosas.
Yolanda Barcina, presidenta de Navarra
La realidad es mucho más trascendental que esa guerra de tronos literaria y televisiva, porque lo que está en juego no es ni tan siquiera la importancia de los acuerdos que la mayoría parlamentaria adopte, sino la ignorancia que se exhibe sobre el funcionamiento de la democracia parlamentaria y sobre las decisiones que en el mundo occidental se suelen adoptar; entre ellas, la negociación desde la discrepancia. A pesar del empeño del PSN-PSOE por acercar el Gobierno al Parlamento y viceversa atendiendo políticas e iniciativas de calado social, finalmente tendrán razón en que el Gobierno no desea recibir propuestas del Parlamento, aunque finalmente se sume a ellas, porque desprecia su contenido y hurta su obligación de desarrollarlas, incluso en aquellos casos en que los diputados de UPN han dado su aprobación siguiendo el dedo del bastón de mando de Barcina.
Es inevitable preguntarse si en el caso de la proposición de Ley que, aunque se apruebe, el Gobierno no aplicará respecto a los costes de empleo, alguien en UPN ha valorado la consecuencia de su mensaje a la sociedad: Después de negar que dicha reestructuración vaya a significar una desaparición de puestos de trabajo, el anuncio de la oposición a la propuesta viene a confirmar la sospecha de que, efectivamente, lo que la reforma oculta es diferente de lo que se defiende. La deslegitimación supuesta del Parlamento para aprobar esa proposición de Ley podría haber encontrado algunos argumentos, incluso más ciertos, que no hagan sospechar a la sociedad Navarra de que no solo la situación política en UPN es una jaula de grillos pese al cava de estos días sino que, además, el Parlamento es inoperante ante la autoridad del Gobierno.
Con esta perspectiva, es loable que el Parlamento de Navarra sea capaz de construir iniciativas que cuenten con un respaldo mayoritario. Loable porque, como señalaba Uxue Barkos, ese es el mínimo que puede esperarse de quienes fueron elegidos en unas elecciones para tiempo de crisis. Pero incluso la importancia de esa posibilidad de una oposición coincidente no hace menos grave el hecho de que esos debates sirvan para llenar espacio en los medios de Comunicación porque la vida política, la real, transcurre en el más incompresible marco de excepcionalidad. No deja de ser una paradoja que Navarra esté gobernada por un gobierno minoritario y sometido a sospecha social, un Parlamento proactivo que no puede conseguir que sus acuerdos sean aplicados por el Gobierno minoritario y que no exista una posibilidad cercana de tirar el muro que abre la puerta esa calle donde puede estar la respuesta a esta paradoja.
Como en los casos de corrupción, la sociedad tienden a ignorar las hazañas de una parte de los representantes políticos y, de forma similar, puede incluso entretenerle el espectáculo político de Navarra, en el que la mayor intriga ya no es cual va a ser la decisión del PSN-PSOE sobre esa opción de un gobierno mayoritario al actual minoritario, correspondiente con la correlación de fuerzas en el Parlamento, no como el que preside Yolanda Barcina. La mayor crisis –la superior a las otras- ya no será este juego de lanzas entre Gobierno y Parlamento. La crisis más grave será que, abiertos todos los frentes, no ocurra nada.

Es comprensible la preocupación de Uxue Barkos. También la del presidente del Parlamento de Navarra.

Publicado en Diario Noticias de Navarra         3 agosto 2013

miércoles, 31 de julio de 2013

Uxúe Barkos (Geroa Bai): "La batalla contra un cáncer es más mucho más leal que la batalla política"

Esta es la versión íntegra de la entrevista realizada con Dª Uxúe Barkos el pasado día 26 de julio
Un estracto de esta entrevista ha sido publicada en ZoomNews  el día 25 de julio de 2013

Lo tiene claro: Geroa Bai no va a apoyar un gobierno de Navarra alternativo al de Yolanda Barcina (UPN) sin unas elecciones de por medio. Pero a Uxue Barkos, líder de Geroa Bai, le desespera la indecisión del Partido Socialista de Navarra (PSN-PSOE), que por ahora tiene la llave de la puerta para el posible cambio. Niega ser el mascarón de proa del PNV en Navarra y cree que, en su lucha contra ella y Geroa Bai, Barcina usa las armas de una experta en dietas.


• Vivimos momentos de joseantonianismo puro

• La reacción social es muy contenida, está faltando rabia colectiva






Una vecina responde al telefonillo: “No, aquí no es Geroa Bai, ni lo queremos”. Y uno tiene la certeza de que se ha equivocado de número o que te han confundido con un repartidor de publicidad. O, peor aún, que realmente conocen a sus vecinos y no les gustan. Porque Geroa Bai es una organización política pequeña comparada con otras de Navarra, pero consiguió 40.000 votos para sentar como diputada a Uxue Barkos en el Parlamento de Madrid.
Entra sonriendo y dice que “ya me han contado, Navarra es así de plural”. Pocas veces abandona la sonrisa, ni siquiera en esos momentos en que alza la voz y silabea como si fuera atando palabras indómitas. Uxue, para algo tan pequeño, es mucha líder; formar parte de un grupo de independientes que suma navarristas, abertzales, vasquistas junto al PNV y algún que otro antiespañolista sin ser un partido ni querer serlo, es como para morir en el intento. Tiene mala experiencia de partido, hasta el punto de afirmar que los partidos españoles no están favoreciendo el sistema de partidos que nos hemos dado.

¿Es peor convivir con un grupo de independientes y partidos o vivir en un panal de abejas, aunque usted sea la reina?
Vivir como reina, entre abejas o personas o lo que sea, tiene que ser algo infame, porque hacer creer a los demás que uno es imprescindible es un error y de mala educación. Elijo convivir donde estoy hoy, con un grupo de gente que queremos que esto cambie.

EL PUDOR

¿Le dio pudor volcar tantos sentimientos en un libro?

En el momento de escribir el relato no, disfruté enormemente y además lo hice a tumba abierta. Son experiencias vitales muy íntimas y me comprometí a escribirlo porque me apetecía. El pudor ha venido cuando he visto publicado el libro, lo reconozco; cuando me he preguntado a mi misma qué interés pueden tener para la gente unas experiencias personales; de ahí vino el pudor.

En otro contexto, fuera de la política ¿lo hubiera escrito?


La pregunta es si me hubieran pedido que lo escribiese. Quizás no o no lo hubiera escrito. Pero fue muy tentadora la petición de escribir una crónica sobre un año muy intenso, que tenía mucho de personal pero también de vivencia universal porque la causa se produce en tantas mujeres; había además mucha intensidad en lo político.

Después de pelear con una amenaza de muerte ¿es más fácil batirse con una amenaza política?

Curiosamente, la batalla contra una amenaza de muerte como un cáncer es mucho más leal, más limpia, diáfana, por dura que sea, que los claroscuros, las sombras que desvirtúan muchas veces la batalla política. Siempre he creído que aquí aparece lo mejor y lo peor de las personas y en política he encontrado lo peor de algunas personas.

¿Le compensa levantarse con la huella de un cáncer a cuestas para pelear en la política española que tenemos?

La huella de un cáncer a cuestas es señal de una victoria, relativa, porque nos recuerda que ocurrió y puede volver a ocurrir, pero es señal de que estamos aquí. Y lo que me apasionaba antes me sigue apasionando después. Es una huella vital nueva, porque pensamos siempre que la muerte llega a nuestras vidas cuando llegamos a X edad, pero la irrupción brusca de algo así constituye una huella vital. No se la recomiendo a nadie, ni siquiera a mi, pero lo es. Es una enseñanza que marca. 

LA CONTRARREFORMA

Geroa Bai se planteó ser el freno de la bicicleta del PP, pero descubrió los piñones de una mayoría absoluta, difícil de domeñar. Sigue pensando Uxue Barkos que esa mayoría absoluta del PP no se corresponde con la fortaleza electoral del PP sino con la debilidad de una sociedad amargada con la política y que decidió abstenerse. “Esa mayoría parlamentaria  -dice- no tiene reflejo en la mayoría social y ahí está el control, el freno a la bici. Cabe recordar que Rajoy tomó posesión con la bandera del control del déficit y la austeridad. Hoy al menos hay un reconocimiento y cambio en el discurso del Gobierno de Mariano Rajoy  y de Europa, que no es poco como freno a esa rueda política.

¿No participar es una enmienda a la totalidad?

Si. No una enmienda al sistema en concreto, pero si clarísimamente a la totalidad a quienes nos dedicamos a esto.

¿Las reformas del PP son de manual, las que tocaban y deberían haber sido apoyadas por otros grupos o, como dice Mikel Urmeneta, esta es la estrategia de un par chorizos que nos han hecho la vida imposible?

Puede que fueran de su manual, pero lo cierto es que no han tenido efecto ninguno. ¿Saldremos de la crisis? Seguramente si, la cuestión es cómo. Y preveo que lo haremos teniendo una sociedad mucho menos cohesionada, menos justa, menos igualitaria. Y esas son las consecuencias de las medidas del PP, que no solucionan, no solventan, porque solo superan crisis a fuerza de tortas.

Pero hay un programa de festejos de cada Consejo de Ministros mientras nos van colando un retorno ideológico bien programado, que es su verdadero programa. La contrarreforma que quería Aznar pero sin Aznar.

Hay una enorme pérdida de la argamasa social por mor de esas medidas, que son responsables de lo que pasa. La amenaza la hubiéramos visto más evidente con un hombre como Aznar y puede pasar mas desapercibida con un personaje como Rajoy, más relajado. La crisis ha ayudado en términos de contrarreforma, recentralización, ayuda a que esa contrarreforma avance. Estamos viviendo momentos de joseantonianismo puro y lerrouxismo puros. Se está instalando en el seno de la sociedad la idea de que sacrificamos riqueza social, argamasa social, por pura supervivencia.
En aquella campaña lo dijimos bien claro. Vamos a la recentralización y destrucción del estado de bienestar social. Lo habíamos conseguido antes y ellos esperaban destruirlo. Quienes nos dedicamos a la política tenemos que aceptar lo que la sociedad desee como válido, pero no es menos cierto que debe conocerse todo en profundidad, y tengo la sensación de que hay un cierto abotargamiento en la sociedad por el miedo, el daño de los datos del paro y familias sin ingresos, del hambre que comienza a estar presente… Todo eso son datos que han noqueado a una sociedad que no está eligiendo en libertad.

LOS PARTIDOS

Vista desde su escaño del Parlamento ¿toda la política española es de pelotón?

No. Hay gente en todos los Grupos que sabe representar y desarrollar la encomienda política que tiene. Pero el sistema actual, la capacidad de los aparatos de los partidos para imponerse y anteponer sus urgencias, capacidades y debilidades a esa gente y, en definitiva, a la defensa de los intereses generales, es y ha sido bastante escandalosa.

Le sale la vena independiente

El sistema de partidos no es negativo en si mismo. Es una herramienta de la que podemos hacer un buen o un mal uso. Yo no pertenezco a ninguno y reconozco su valor, pero en estos momentos se está haciendo un mal uso de lo que es un sistema de partidos.

Rubalcaba transmitía serenidad y amargura en una reciente entrevista de cinco páginas en un diario. Serenidad como oposición y amargura como político. ¿Se aguanta mucho tiempo así? ¿Sirve para mucho tanta serenidad y el sabor de la amargura por la mayoría que nos ha tocado?

Tenemos la capacidad de reacción que los ciudadanos nos han dejado, y eso no se puede despreciar. Pero hay que recordar que esa desafección es la que le ha dado la mayoría absoluta al Partido Popular. Más que amargura vi impotencia interior; esa falta de liderazgo, esa debilidad interna. Y con eso que está pasando en el PSOE perdemos todos.

El sociólogo Ignacio Urquizu cree que vivimos la misma situación política de la transición en cuanto a conciencia social y movilización; que hemos vuelto a identificar las razones por las que luchar, pero con el agravante de que los partidos ya no son el lucero del alba ni la Osa Mayor ¿Tiene futuro esa movilización de “las mareas”, tan potente en Navarra?

Hasta ahora estamos viendo una reacción muy contenida, muy cívica, muy ortodoxa. A mi me sorprende, y no hago un juicio de valor. Creo que falta algo de la rabia colectiva que luego estamos viendo en la calle por casos particulares. Las razones tienen algo que ver con que los partidos ya no somos la solución y sin partidos es difícil vertebrar toda esa protesta, la respuesta de la ciudadanía. Soy crítica con el sistema, porque se ha hecho un mal uso de él.

GEROA v. FUTURO

¿La historia de Geroa Bai es un tour en solitario o una etapa?

Una subida al Tourmalet, uno detrás de otro.

Un compañero suyo le hablaba a Zoom News sobre el cainismo de Navarra. La historia de Geroa Bai también es corta y movida, aunque en castellano Geroa signifique FUTURO

Corta, movida, casi convulsa, porque el nacimiento de Geroa Bai es una apuesta clara por otra forma de hacer política; sin romper el sistema, pero con el convencimiento de que la rigidez, la apisonadora de la sigla no puede con la convicción de los ciudadanos.

Usted afirmaba que en Geroa Bai no hay antiabertzales. ¿Tampoco antiespañolistas?

Alguno hay. Y eso es inevitable, y no lo estoy justificando, solo describiendo hechos, porque cuando muchos de nosotros comenzamos nuestra actividad política, allá en los setenta, la estrategia electoral del partido mayoritario UPN era fomentar el espíritu antivasquista, quitar las ikurriñas de la calle. Creo que eso hay que superarlo, simplemente. Esa etapa se ha terminado.

NAVARRA

Geroa sigue en vela, como Marta y María, con una luz en la noche, esperando que el PSN se una o no a una alternativa al actual gobierno minoritario de UPN. No se si hay “mata”.

Hay una “mata” muy potente de militantes y votantes que no se corresponde con la dirección actual del PSN. Muchas de esas afirmaciones sobre el antivasquismo de UPN las he oído en dirigentes del PSN, aunque ahora sean menos representativos. Esa reflexión sobre el cambio en UPN se debe trasladar también al PSN. Pero no vamos a esperar a que se produzca ese cambio. El nacimiento de Geroa Bai tiene que ver con el hartazgo de que las direcciones de UPN y PSN hayan divorciado tanto a la sociedad y creado tantas simas. Esa dirección, que no digo que sea la gran parte de ella, tendrá que cambiar esa idea, y si no lo hacen no esperamos, los números hablarán. Sobre todo los ciudadanos. Desde el “agostazo” de 2007 (intento de gobierno tripartido encabezado por el socialista Fernando Puras y desautorizado por Zapatero) hasta aquí ya ha llovido demasiado.
El PSN está reiterando su oferta de alianza para agrupar una alternativa amplia y progresista.

Cuando escuchaba hablar de moción de censura de Rubalcaba a Rajoy mi perplejidad era doble, al margen de su capacidad para llevarla a cabo, porque en Navarra Yolanda Barcina, presidenta de UPN, es presidenta del Gobierno porque el PSN formó gobierno con ella y lo es porque no apoyó la moción de censura que se presentó en el Parlamento. Y existía un acuerdo claro para haber llevado a un adelanto electoral y posibilidades ciertas de haber negociado con EH Bildu un candidato que hubiera sido del agrado de todos.

Hay mucho de canto de sirena en los comunicados del PSN y está bien que lo planteen, pero debemos tener en cuenta que para ese hipotético cambio en Navarra somos necesarios todos, todos. Están bien las interpelaciones a los demás, pero faltan las decisiones propias. El PSN está, cuando menos, dubitativo.

¿Dónde cree usted que existe ese freno a una decisión, cualquiera que sea?

Me gustaría pensar que no en la actual dirección… Y vamos a dejarlo ahí.

Navarra ya ha pasado el primer bienio de una legislatura imposible. ¿Cree que se cumplirá el calendario?

Si el PSN se mantiene en sus actuales posiciones, se cumplirá la legislatura. No vemos que aquí se mueva nada.

¿Esta guerra de tronos actual entre el Parlamento y el Gobierno foral lleva a algún sitio?

Si no conseguimos transformar esa realidad una alternativa real al Gobierno de Yolanda Barcina quedará en agua de borrajas y estaremos destrozando la certeza de que una mayoría progresista sea capaz de hacer frente al Gobierno. A mi me da miedo la izquierda de Peter Pan,  una izquierda incapaz de demostrar a la sociedad de que se puede cambiar desde una mayoría progresista y no estaremos atendiendo las necesidades de la sociedad. Me parece muy peligroso ese riesgo, por eso insisto en que el PSN debe decidirse.

¿Y si ni UPN puede con Yolanda Barcina y no se va?

Seguramente habría que batallar contra Yolanda Barcina. Ese es un escenario absolutamente previsto. Hasta ahora UPN no ha podido con ella.

¿Y si hay elecciones en octubre?

Batallaremos con todas las armas desde Geroa Bai para conseguir el apoyo de la ciudadanía

¿Eso quiere decir que cualquier alianza posible sería después de las elecciones?

Yo creo que es lo razonable, que la conformación de ese nuevo Parlamento pase por la decisión de los ciudadanos.

¿No le da miedo político ese escenario?

En absoluto. Somos conscientes del espacio político que representamos y aspiramos a hacerlo lo más ampliamente posible.

El más difícil todavía: ¿Y si el PSN-PSOE presenta una moción de censura?

Si esa moción de censura tiene como objetivo llevar a los ciudadanos la decisión de un nuevo Parlamento, la apoyaremos, sin duda. Si lo que busca es mantenerse en el poder, no.

No me refería a elegir un nuevo presidente que acabe la legislatura

Eso es lo que ellos han planteado, cuidado, y creo que eso es lo que el secretario general del PSN piensa.

EL RÉGIMEN

Hace décadas que se viene hablando de conseguir la modernidad de Navarra, y parece que nos referimos siempre a la misma.

Aquí sigue existiendo una suerte de correajes que impiden la evolución de Navarra. No nos hemos movido nada. Y la culpa hay que echársela al régimen. Porque en Navarra existe un régimen clientelar que se ha sabido colocar e impregnar todas aquellas instituciones y asociaciones que dan de verdad oxígeno a la sociedad. Un régimen que ha conseguido hacer del clientelismo su razón de ser y su manera de sobrevivir. Un régimen que impregna sindicatos, universidad, los servicios sanitarios, la educación, con unas pautas que no se dan en ningún lado, desde un punto de vista razonable.

Yolanda Barcina es maestra en el arte de las dietas. ¿Utiliza sus artes de mujer contra usted?

Sus acusaciones son muy pueriles y han dado pie a informaciones sin contrastar que, curiosamente, han llegado al Supremo y es la herramienta que UPN está utilizando contra Geroa Bai. Habrá que concluir que utiliza las armas que conoce bien.

El Supremo acaba de archivar su caso por las dietas en Caja Navarra pero usted tiene abierto aún en el mismo tribunal la acusación de recibir irregularmente dietas en el Ayuntamiento de Pamplona ¿Confía en la Justicia cuando de política se trata?

Si soy sincera, recientemente hubiera querido tener otra respuesta de la Justicia, pero hay que confiar en ella como elemento fundamental de una sociedad que se instala en la separación de poderes, y cuando no sea así debemos denunciarlo. La decisión del Supremo de reducir la pena de Jaume Matas le da a uno escozor y desazón anímico. En el caso de Navarra es muy estimulante ver cómo, en pleno ejercicio ortodoxo de sus funciones, la Justicia se atreve a tocar uno de los pilares de la Comunidad, como es la presidencia del Gobierno, ver que revisa y levanta alfombras.

Pilares que parecen que se tambalean, salvo el de San Fermín

La sociedad navarra ve sorprendida cómo van cayéndose pilares que parecen de arenisca cuando se pensaba que eran muy sólidos. Siempre se nos ha achacado que solo los del “no”, los nacionalistas, criticábamos la situación en Navarra, y en épocas de bonanza todos hemos tragado situaciones inaceptables. Así hemos llegado aquí. Y no se después del San Fermín de este año qué pasará.

Ahora que parece haber pasado la actividad terrorista, en Navarra se guarda el mismo silencio que en Euskadi sobre todo lo ocurrido y la preocupación es convivir sin olvidar para poder convivir. ¿Está cerrada ya esa asignatura?


No puede cerrarse ninguna página en base al olvido o la desmemoria, sea con los asesinatos del franquismo o los del terrorismo de ETA. No hay proceso de paz duradera que pase por el olvido. Hay que hablar con serenidad, sin tapujos, de cómo solucionamos el problemas de las cárceles; de cómo abordamos ya, porque es de urgencia y de ley, el final de la dispersión. ¿Pasar página? Creo que una cierta bajada del soufflé del discurso sobre la cosa terrorista, no del drama, nos va a venir bien a todos. Solo falta que, cuando ese soufflé baje, le hinquemos el tenedor, porque esta es una oportunidad magnífica para construir lo que la sociedad demanda de forma clara: paz, construir paz, una paz sólida y duradera, porque sin paz no vamos a ningún sitio.


Perfil
Uxúe Barkos, la bienquerida


Cuesta hablar de Geroa Bai y no pensar en Uxúe Barzos Berruezo (Pamplona, 1964). Su pulso personal ha terminado por impregnar a la organización y su propia historia personal (un grave cáncer superado y las secuelas del tratamiento) ha reforzado ese cliché.   
Dejó el periodismo para pasarse a la política, encabezó la candidatura de Nafarroa Bai en las elecciones generales de 2003 y consiguió el escaño que mantuvo en 2008 y en 2011 representando a Geroa Bai. Tres años después de llegar a la Carrera de San jerónimo también consiguió su acta de concejal en Pamplona en las municipales de 2007.
Desde la estrechez del Grupo Mixto del Congreso y su solo escaño, Uxue Barkos fue elegida “diputado revelación” por la Asociación de Periodistas Parlamentarios a la vez que el PP, UPN y el nacionalismo radical de Batasuna la enfilaban, aunque por motivos muy distintos. En Navarra, forma parte de la asociación de independientes Zabaltzen que se integraron desde un principio en Nafarroa Bai y ha conseguido que Geroa Bai se convierta en gran manera en el epicentro de la apuesta por un gobierno de renovación que sustituya al de UPN que encabeza Yolanda Barcina.
Le entres por donde le entres, Uxue Barkos (Geroa Bai) es pura dinamita y ni siquiera la experiencia de ese cáncer superado le ha bajado el tono ni el ardor. Sólo le dio pudor haber escrito un libro (“Contra viento y marea”) sobre su enfermedad y otras vivencias después de verlo editado, cuando se preguntó si realmente lo que contaba iba a servir a nadie más que a ella para volcar ese año duro en lo personal y en lo político. Pero, como reconoce, “Contra viento y marea” es un lema anterior al cáncer, como su tercer apellido. Se entiende que haya vencido esa enfermedad, que decidiese poner en pie Nafarroa Bai, que superase la división y que se haya puesto como meta sellar una alianza que cierre abismos entre los muros de la izquierda abertzale con el socialismo navarro y ponga en pie la alternativa a Unión del Pueblo Navarro.
Es de empeños grandes, no mira a nadie como modelo político y ni se altera cuando se le pregunta si es el PNV quien pone la caja en Geroa Bai y a ella hace de mascarón de proa en Navarra. Es una vieja letanía, dice, que desmienten sus propias decisiones políticas y el color rojo de su logotipo. Situada en el centro del nacionalismo y entre la izquierda radical y el socialismo del PSN-PSOE, Barkos dice tener claro cual es su espacio político, que ya le ha dado más de 40.000 votos en unas elecciones generales. En el panorama político navarro la tensión Barcina-Barkos se palpa cada día, porque la primera sabe que la segunda es su mayor adversaria, a la que acusa de querer vender Navarra al País Vasco. Más a la izquierda, el PSN prefiere tenerla muy cerca sin llegar a cambiar las alianzas de esa apuesta anti-UPN, mientras la izquierda radical de Bildu, absorta en su run run, ni roza las imagen de Uxúe, que les sirve como puente a la normalización.