viernes, 28 de junio de 2013

Los 200 días del lehendakari Urkullu, el "Moisés" más templado

La política vasca comienza a ser aburrida a fuerza de hacerse normal, afrontando las cuestiones que son comunes en cualquier otro territorio. El lehendakari Urkullu pasó sus primeros 100 días como un infierno, pero cumple ahora 200 días de gobierno en estado de gracia y con las bridas política de Euskadi en su mano. En 100 días ha pasado de la inacción tantas veces denunciadas a situarse en el centro de todo, como quien no quiere la cosa y a pesar de lo que eso supone.
El lehendakari Íñigo Urukullu. Foto EFE


Íñigo Urkullu fue elegido lehendakari el pasado 13 de diciembre de 2012 y llegó a los cien primeros días de su primer mandato saltando por un campo político de lleno de simas que ni esperaba ni deseaba. Sabía que una parte mayoritaria del PNV había hecho una apuesta por él como candidato para recuperar el Gobierno de Euskadi de manos socialistas, pero otra parte de los propios y todos los ajenos esperaban su fracaso y un 'camino del Calvario' lleno de caídas en una Euskadi completamente nueva: ETA ya había anunciado el fin de la violencia armada y la izquierda abertzale, legalizada EH Bildu, llegaba al Parlamento con nuevos bríos.
El resultado electoral parecía confirmar ese pesimista vaticinio. El PNV consiguió volver a ser el partido más votado, pero su pérdida de escaños en el nuevo reparto parlamentario -por la inclusión de EH Bildu- llegaba después de ver cómo su extenso poder territorial de épocas anteriores lo iba a compartir con el PP y la izquierda radical.
En los siguientes cien días y contra toda predicción, el lehendakari Urkullu está consiguiendo dar una lección política a todos y, apoyado por un Gobierno sin perfil político destacable, ha reconducido la situación hasta convertir de castigo en ventaja la política vasca. Le ha costado hacer su propia transformación y conseguir que su partido le acompañase en una nueva visión de la realidad, menos amable, la de la minoría.

Publicado en Zoom News_Es         28 junio 2013
http://www.zoomnews.es/64840/actualidad/espana/200-dias-del-lehendakari-urkullu-moises-mas-templado


jueves, 27 de junio de 2013

La democracia segada en Castilla-La Mancha

Siempre fui más partidario de las personas que de territorios, de la voluntad individual que de las organizaciones, pero la democracia es un bien común. 

Viendo anoche "Hannah Ardent", sobre la vida de la filosofa judía no podía suponer que hoy, el día que el amigo y compañero de Cospedal -el señor Bárcenas- terminó en la cárcel iba a tener que recordar el silencio que Hannah denunciaba en su análisis del holocausto nazi. Un silencio que tenía que ver en aquel entonces con el papel de los propios líderes judíos frente al horror nazi que se extendía y el exterminio de sus propios correligionarios y conciudadanos europeos. 


María Dolores de Cospedal. Foto EFE
La reforma política de María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha no va encontrar ni una pizca de rechazo entre su propia gente. Callará por conveniencia y, lo que es peor, por convicción. Como hace cuarenta años, cuando tantos dejamos esa tierra seca por el sol y gris por el franquismo. Ellos fueron los protagonistas de la transición y, como ahora vemos, los principales beneficiados de esa colaboración silenciosa hacia la democracia. Muchos confiamos en que esa era la mejor vía, la reforma política, para recuperar los derechos que durante otros cuarenta anhelamos y habíamos perdido. Encaramados a la ultraderecha permitida, el fascismo descarado de periodistas y el manejo financiero y agrícola de una entidad vergonzante como era Caja Rural, esperaron a que llegase el mejor momento para recoger la mies que iba creciendo y pasar la segadora por encima de cuanto creciese que no fuera conveniente. Tanto silencio cómplice les ayudó alzar torres como hogar y negocios a la sombra de las plazas. 

Las primeras palabras de María Dolores de Cospedal siempre me parecieron una amenaza de esa rancia derecha rancia manchega que ha creado escuela a base de faldas escocesas e hijos de San Jose o Hijas de María.

Su eliminación del Defensor del Pueblo y las demás contrarreformas sociales fueron siegas sucesivas y anteriores de derecho, siegas que se consintieron porque parecían menores. Era un discurso sin aparentes consecuencias graves. Con el ruido de sus reformas y la anecdótica peineta hemos dejado avanzar esa serpiente ancha y silenciosa, la del fascismo que se mueve como el agua del Guadiana, bajo tierra pero a flor de piel.

Hoy reduce el Parlamento manchego y en realidad da un golpe de muerte a la democracia representativa. Deja el poder para caciques y nuevos ricos, su propia clase política, la que se escondió cobardemente en aquella UCD manchega, tramposa políticamente y ventajista económicamente. Un nuevo giro de tuerca en este negocio económico en que han convertido la política. Detrás de una decisión política siempre hay una económica, decía el denostado Carlos Marx, que tan buenos diagnósticos solía hacer, como Hannah Alent. Con la amenaza de negociación sobre el número de escaños ha insultado a la democracia y pretende negociar con el PSCLM-PSOE a cuántos dignatarios de una y otra parte hay que dejarle el escaño intacto, remuneración reducida y transporte eliminado. nada como ensuciar la imagen del vecino, asustar a su familia política, para después quedarse con sus tierras. La democracia arde con Cospedal en Castilla-La Mancha. Le peor de todo es que es una siega rápida, con cómplices conocidos, de esas que se van como un incendio en pleno agosto y la tierra es un valdío hasta tanto tiempo después.

Nunca fui militante manchego. Pero me puede esta democracia ardiendo en Castilla- La Mancha como si me fuese la vida en ello. Nos va la vida en ello. Aunque no lo queramos creer.

Lo que nos queda de ETA

Se preguntaba Xavier Etxebarria (abogado, profesor de Derecho Penal en la Universidad de Deusto, coordinador del Taller de Convivencia celebrado en el C.P. de Nanclares en 2011) si para deslegitimar completamente el terrorismo, y la trayectoria política de la izquierda abertzaleviolenta, no sería mejor que los presos etarras saliesen ya a la calle, antes de que una sentencia judicial -que en su opinión llegará- les abra la puerta en grupo. Etxebarria recordaba también el libro de Gaizka Fernández Soldevilla sobre los veinte años de historia de ETA político-militar y su posterior conversión enEuskadiko Ezquerra, un recorrido de hace cuatro décadas y que tanto se recuerda en estas fechas, a más de año y medio de que el terrorismo vasco decidiese aparcar las armas.
La foto que no se volvió a ver. ETA. Foto Getty
ETA se ha encargado de convertir en próxima aquella lejana historia de los poli-mili y su proceso final, prolongando en nombre del nacionalismo lo que apareció como resistencia al franquismo porque, como decía Teo Uriarte, con Franco al otro lado todo era comprensible. Igual que admitió la entrada en su seno de comunistas para hacer más radical su nacionalismo. Como ahora, hubo víctimas en esos años, pero no estuvieron presentes en la solución final.
No es hora de interpretar cuánto hubo y hay en ETA de radicalismo social verdadero, cuánto de nacionalismo y cuánto queda, sobre todo, de apuesta ciega por la violencia armada. A fecha de hoy, nos quedan los muertos y heridos en la memoria, como en una sala de espera para ser recuperados de la ignominia de todos estos años. Nos quedan los presos que compartieron armas y muertes o apoyos con esa razón equivocada de la violencia. Nos quedan los miembros de ETAesparcidos dentro y fuera de España que esperan una indicación de la dirección enajenada que les ordene seguir por ahora ocultos en ese "zulo" social que inventaron.
Nos queda la dirección de ETA conocida o supuestamente conocida, que continúa enviando mensajes directos para recordarnos que ya dieron el paso unilateral del alto el fuego, lo que deberíamos interpretar como el final de su macabro "Viernes13", y que les ha valido ya para despejar la calle de la protesta de Gesto por la Paz por sus acciones y existencia. Una retirada que tiene el valor de anunciar un tiempo nuevo, que ojalá sea cierto, pero que elimina uno de los símbolos más claros de la repulsa social contra el terrorismo.
Y, finalmente, nos queda construir convivencia, ese concepto tan ambivalente para casi todos pero del todo imprescindible porque de ese principio, que también es objetivo, la historia recuperará la razón y, con ella, la sociedad ampliará ese otro derecho, el de libertad.
Ya hay planteadas diversas estrategias sobre cómo abordar el futuro inmediato, por no decir "la resolución del proceso", término que a Gesto por la Paz no le gusta, pero sí al nacionalismo de uno y otro grado. Ese "proceso" mantendría abierta durante un tiempo inconcreto la posibilidad de protagonismos con los que autoafirmarse ante la sociedad y, a la vez, borrar el pecado original compartido. Estrategias como la recogida por el Foro Social celebrado a iniciativa de Lokarri, "Red ciudadana para el acuerdo y la consulta", durante marzo pasado en Bilbao y Pamplona, y en el que participaron representantes de PNV ySortu, entre otros.
Sus conclusiones, presentadas como recomendaciones para dicho proceso hacia la paz, ya han sido dadas a conocer y, básicamente, suponen un compendio de las múltiples iniciativas planteadas antes y después de tener lugar ese Foro Social. Tres meses no son nada en la vida diaria. Cuando sociedad espera la luz del final real de ETA, son muchos días como para permanecer en silencio; el actual impasse más parece una secuela añadida de la violencia que el arranque de un horizonte sin amenazas. Pese a todo, tal vez sea ese tiempo de espera el valor principal de las recomendaciones delForo Social de Lokarri, que apostó desde el principio de su existencia como Elkarripor buscar un posible epicentro desde el que ir buscando puntos de encuentro entre posturas dispares. Ese siempre difícil lugar en el que el equilibrio parece a veces ausencia de compromiso y las palabras son de cristal.
Lokarri trajo de su mano los llamados mediadores internacionales a la reunión de Ayete, hace un año y medio, y los ha vuelto a traer este año, convencidos de su valor como referencia para un camino que será largo y complejo y sobre el que opinan que es imprescindible poner un pañuelo rojo que marque el punto medio en esta sokatira (juego rural de tirar de la cuerda) de eco tan internacional como ETA, pero tan vasca después de todo. En estos meses, algunas de esas recomendaciones ya empiezan a ser consideradas como positivas por quienes en principio se oponían a ellas, como el fin de la dispersión de los presos o la aplicación de una legislación penitenciaria sin lecturas de estado de excepcionalidad, como indicaba Gesto por la Paz y conviene también el Foro Social.
La presencia internacional o el análisis de los modelos de procesos de paz en otros países no parecen tan imprescindibles para quienes entienden que la historia de la violencia etarra tiene características, orígenes y razones diferentes en su continuidad más reciente. Todo parece indicar, además, que el fin de ETA, cualquiera que sea el relato final, tendrá a las víctimas como referencia básica, algo que no ocurrió en el proceso de inserción de los polis-milis.
El Foro Social recoge ambas recomendaciones -la atención a las víctimas y la continuidad de la presencia de mediadores internacionales-, en coherencia con sus posicionamientos anteriores, sobre los que ya se han manifestado varios de los responsables de ese futuro inmediato en uno y otro sentido de forma pública, aunque después sus pasos parezcan contradecirlos, como parece lógico en esta fase de "yo opino lo contrario, salvo que me convenga". No abiertamente, como la siempre negada existencia de contactos, la estrategia silenciosa para el final de este camino está en marcha pese a los ruidos de todos. Es parte de lo que queda de ETA.

Lo decisivo del final elegido será, sobre todo, cómo va a incidir ese modelo en la reconstrucción de la libertad ciudadana, política y social. Más allá de los gestos, la paz sin guerra y sin armas visibles será sobre todo una lección contra la violencia y contra muchas décadas por recuperar.
Los presos, al margen de los aspectos individuales, son para ETA sólo un arma arrojadiza y para la izquierda más verbalmente radical un problema que otros deberían resolver y que ellos airean como bandera. Tal vez por eso permanece como recomendación del Foro Social convocado por Lokarri que la salida de los presos de la cárcel se produzca forma individual, no como producto de una resolución colectiva, pero que, una vez en la calle, se pueda escuchar su voz, tal vez para expresar públicamente su repulsa de la violencia o para que su presencia signifique el comienzo de la integración, que tantos años costó, pese a todo, en el caso de quienes volvieron de ETA (p-m).
Paul Rios, coordinador de Lokarri. Foto EP
En la presentación de las recomendaciones, Paul Rioscoordinador de Lokarri, dejó traslucir la sensación de que el Foro cumplió con provocar ese encuentro colectivo, al que muchos no se dieron por invitados pese a tener aún la responsabilidad de gobernar. Rios y los demás seguramente esperaban más contenido, aportaciones más sustantivas. El resultado no llegó tan lejos, pero poner en limpio cuáles son las posturas a través del diálogo ya es bastante si sabemos, como reconocen todos, que este Foro sólo puede ser parte del principio.
Pensar en el futuro es lo que debe incidir en el presente, en la estrategia que ahora se adopte: la conveniencia de una salida de ETA y sus presos a la luz "puño en alto" -como señalaba Xabier Etxebarria- para mayor gloria de esa bandera abertzale, o una libertad individual sin amnesia, como comienzo y final de ese desafío futuro de vivir y convivir, que es mucho más que ser vecinos.

domingo, 23 de junio de 2013

A San Fermín lo inventó un cura y a Pamplona la vino Dios a ver


“Mi vecina se deshace en cariños durante San Fermín. El resto del año ni me saluda”. Es un dato real. Lo contaba una vecina “rojilla” en los años ochenta, cuando en las calles cercanas a la Puerta de Zumalacárregui se confundían caras, edades e ideologías. Quienes creen que los cielos nublados de Pamplona son el manto de San Fermín boca abajo, se equivocan. El santo chiquito solo confunde las mentes esos siete días de julio en que la capital navarra se viste de blanco y rojo, cambia los horarios y el carácter y la ciudad es una masa blanca y roja que se mueve cuando un cohete estalla y el griterío rompe.

Por esa marea blanca y roja que es Pamplona durante San Fermín se mueven miles de corrientes internas, tantas como variada es la vida social y política de Navarra, que se concentra en esta ciudad extensa, modelo de planificación y mezcla transparente de culturas y lenguas. Pamplona es la muga entre la tierra euskaldun del norte y el sur ribero, tan diferentes como el Baztán y las Bardenas, y entre ambas pugna por moderar la convivencia de una ciudad que va más allá de sus límites para aunarse en una Cuenca (comarca) llena de ciudades/barrio.

La marea blanca y roja
·       El santo y el reportero de guerra
·       El programa de fiestas
·       Los toros de San Fermín
·       Ruta breve para no perder el tiempo


Artículo publicado en http://www.zoomnews.es/          23 junio 2013

viernes, 21 de junio de 2013

Miguel Narros era así

Como en la foto. Sereno, con una sonrisa a flor de labios y una apacible amabilidad marcaba incluso el ritmo de sus pies al andar. Así era al menos aquella tarde en que llegó a Navarra en la víspera del comienzo del I Festival Internacional de Teatro Clásico de Olite. Arranqué el paso en la plaza para darle alcance junto a la puerta del Ayuntamiento No hubo mucho tiempo para saludos, acababa de llegar y venia cansado en aquel julio caluroso del año 2.000. Se acercaba despacio, en la mano la correa del pequeño perro que le seguía y, detrás, su marido, su tierna sombra permanente.

Era la víspera del estreno del Festival de ese primer año de vida, en el que tanto empeño, ilusiones y aventura habíamos puesto para crearlo, con Rafael Pérez Sierra como director, recién cesado como director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Miguel se había dicho si desde el primer minuto a inaugurar esa hazaña y unirse a la aventura del teatro al aire de Olite, a la incertidumbre del tiempo de la Zona Media y la experiencia lejos de Almagro, donde nos conocimos un año de aquellos a la sombra del Corral.

"Las mañanas de abril y mayo" de Calderón que Narros trajo a Olite hasta al paño del Palacio Real pelearon con la temperatura, pero no hubo sorpresa pese al vuelo de las cortinas. Narros era Narros y la apuesta con él era más cierta que la suya con nosotros. Pero juntos cerramos aquel temido primer día en una noche más amable en la terraza de "El Sol", en la plaza, sobre las cuevas medievales donde los trajes de teatro del Museo de Almagro se dejaban acariciar con la voz suave de Miguel bajo el título "Vestir a los clásicos". Como la función del día siguiente, "El sueño de una noche de verano", aquel viernes pasó volando y no volví a verlo hasta, años después, en Almagro, con esa "Carmen" inolvidable.

Si la inmortalidad es lo que de nosotros queda en la memoria de los demás, Narros lo será siempre, esa figura inclinada hacia adelante paseando lento por el centro de la plaza. Y un perro pequeño siguiendo sus pies.



domingo, 16 de junio de 2013

Las declaraciones del Ararteko que sorprenden

Todavía me siguen diciendo amigos comunes que Íñigo Lamarka, el Ararteko, se ha marcado una larga relación de titulares de los que cuesta escucharle con igual claridad a través de sus resoluciones como defensor del Pueblo de Euskadi. Creo que siempre ha opinado igual y, escuchándolo en la entrevista, porque vuelve dos y tres veces sobre los mismos argumentos, descubrí mensajes parecidos a los de otras veces y charlas más privadas. 
Es cierto que al rescatar esos mensajes del lenguaje más técnico que suele utilizar y le gusta, las ideas adquieren otra fuerza nueva para los demás. aunque para el sean una continuidad de sus pensamientos más viejos. No suele apegarse a la realidad para opinar porque el es más de reflexionar desde el juicio sobre el fondo de los hechos y tal vez por eso sus declaraciones públicas parecen, más que prudentes, algo tibias. No lo es. Por eso me decían los conocidos comunes que eran llamativos sus posicionamiento a a la vez tan claros y tantos en una sola entrevista.
Lamarka va seguro sobre los conceptos más jurídicos y siempre le cuesta más dar en público opiniones menos de oficio, en el mejor sentido de la palabra, su oficio como Defensor. La entrevista en Zoom News duró cuatro horas y me sobraron tres folios enteros que no cupieron. Lástima porque hablaban de la sociedad que va al Ararteko en Euskadi y su relación con los gobiernos, el de ahora y el de antes.


No volverá a repetir como Ararteko, dice de entrada. Me da que anda algo saturado, pero con eso tengo la misma sensación que cuando Gesto por la Paz anuncio su disolución. No son esos los silencios que esperábamos. A lo mejor recuperar la palabra de los demás y las nuevas es importante. Pero, a veces, hay voces conocidas que dejan vacíos.

Iñigo Lamarca, Ararteko: Vienen a por los Defensores, luego a por los Tribunales autonómicos de Justicia, luego a por los Parlamentos

En Donosti, Vitoria-Gasteiz, Bilbao, el Parlamento Vasco, Madrid, en la institución del Ararteko o en Gehitu, Íñigo Lamarca fija su mirada en el punto de la mesa donde están los derechos humanos escritos para así no romper la caligrafía de la prudencia que practica. 
Íñigo Lamarca, el Ararteko,
junto a José Chamizo, Defensor del Pueblo de Andalucía
Elige con cuidado las palabras cuando habla del maniqueísmo de la política en relación a la violencia, del final de ETA, de la inutilidad de las armas y de la importancia de que sea el Parlamento Vasco el lugar en el que se solemnice el punto final de la violencia. Y denuncia que el tea party español acosa a los Defensores del Pueblo y después irá haciendo desaparecer a los Tribunales de Justicia autonómicos y a los Parlamentos.






Publicado en www.Zoom_News.ES       14 de junio de 2013

http://www.zoomnews.es/58238/actualidad/espana/inigo-lamarka-defensor-del-pueblo-vasco-fin-eta-garantias-deberia-ser-acuerd